Hoy, después de años de altos y bajos, nos dijimos adiós con alguien a quién amé mucho, mientras él se despedía mil cosas pasaban por mi cabeza y las ganas de pedirle que se quede no faltaron, pero hay que aprender que hay amores que aunque duela que se vayan, es lo mejor. Y madurar es aprender a dejar ir. Te quiero mucho patito, espero que seas feliz y que logres todo lo que un día me contaste, yo de lejitos me alegro por ti. Gracias por ser mi apoyo y compartir un poquito de tu vida conmigo. Cuando vea un atardecer pensaré en ti.